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Jugar compusilvamente es perjudicial para la salud
Che, Buenos Aires
Che, Buenos Aires
Anecdotas, apostillas y relatos de Buenos Aires, desde su propia literatura.
Che, Buenos Aires te acordas de los corsos...............Los corsos, fueron los espacios públi-
cos gratuitos donde las comparsas, los carruajes adornados, las mascaritas de caras pin-
tadas, de la dama antigua o del Pierrot, las canas ficticias de la paisana con su vestido
floreado o el tu-tu de la bailarina clásica, desfilaban..........Junto a la gente bien se escon-
dían con la magia que dan las máscaras las prostitutas, las negras, las gringas, y las sir-
vientas de humilde condición; era la invasión del plebeyaje al carnaval...........Las calles
se engalanaban con guirnaldas que se colgaban de vereda a vereda, en forma de arcos,
con bombitas de colores. Había corsos en muchas calles centricas, en los barrios aledaños
de Belgrano y Flores y en los más alejados de Morón, San Isidro, etc.. El corso "oficial" se
realizaba en la Avda. de Mayo. Existió un "Corso de flores" que era el encuentro de ca-
rruajes en los bosques de Palermo, estaba prohibido arrojar agua, se la reemplazaba por
papel picado, serpentina, flores y lanzaperfumes.......Terminados los corsos, alrededor de
la medianoche, se continuaban los fedstejos en diversos lugares bailables, y eras vos si eras
vos que aparecias Tango querido. Estos bailes fueron tu lanzamiento y te legitimaron en la
clase media. Fueron aplaudidos en bailes de sociedades y teatros, lo que movio a los com-
positores a escribir tangos para estrenar en Carnaval.....Vicente Greco actuó en el cine
Grand Splendid, Francisco Canaro y sus treinta musicos en el teatro Opera y más tarde en
el Luna Park........Luego los bailes se realizaron en las grandes pistas de los Clubes depor-
tivos. En los comienzos de la década del 60 se repetía que el Carnaval porteño había muer-
to, pero la realidad no era así, lo que ocurrió fué que los corsos se trasladaron a los clubes
con sus orquestas y con otras atracciones internacionales como los T.N.T., Ari Barroso,
Johnny Holliday, Sacha Dístel, etc., y así terminaron alternando las orquestas típicas con
las de Jazz y las tropicales.............Cuando los corsos se trasladaron a los barrios, éstos
tuvieron sus agrupaciones que desfilaban con sus cantos murgueros y comparsas bien ves-
tidas y adiestradas. Las colectividades españolas, italianas y francesas, como así también la
comunidad negra y la de los falsos negros fueron comparsas líderes y crearon ámbitos cultu-
rales propios de las distintas colectividades.....Las primitivas sociedades de negros candom-
beros, las rondallas españolas, las comparsas gauchescas y las marinas, eran las que hacian
las delicias de los corsos barriales y competían con sus tonys y saltimbanquis que abrían
la marcha llevando grandes formaciones orquestales..........Estas comparsas cantaban temas
de moda, baiones, canciones brasileñas, mexicanas, como así también tangos, a los cuales
les cambiaban las letras por otras más risueñas y pícaras. Las prohibiciones, los estados de
sitio, el escaso fomento de la cultura popular, fueron arrinconando al carnaval..................
La fiesta del Carnaval daba lugar a la risa y a la imaginación, a la realidad y a la ficción. Al
conjuro del carnaval, muchas películas, aires musicales y tangos se ocuparon de él. Se escri-
bieron tangos carnavalescos como "Carnaval", "Pobre Colombina", "Yo me quiero disfrazar",
"Carnaval de mi barrio", "Después del carnaval", "Otra vez carnaval", "Siga el corso", etc.....
Hoy, al remontarnos en el recuerdo y comparar los carnavales ruidosos y alegres de los años
30 con los actuales, callados y tristes, nos vamos dando cuenta que estamos en presencia
de la agonía del carnaval. Todo va desapareciendo sumiendo en tristeza y silencio los anti
guos carnavales que ya se perdieron en el olvido..........................